El olivo conocido cientificamente como Olea europaea, es un hermoso árbol frutal perenne de la familia de las Oleáceas, procedente de la cuenca mediterránea, famoso por su extensa longevidad y su resistencia a la sequía. Tiene un tronco grueso y retorcido, con una corteza grisácea y copa ancha puede llegar a medir entre 2 a 10 metros de altura y más de 2 a 4 metros de ancho. Sus hojas suelen ser alargadas y de color verde oscuro o verde y azul celeste en el haz y plateadas en el envés. Produce la oliva o aceituna, fruto del cual se obtiene el aceite siendo un pilar fundamental tanto en la gastronomía mediterránea como en la cultura, simbolizando la paz y la sabiduría.
El olivo es un maravilloso y exclusivo ejemplar con aspecto o porte escultural muy ideal para la producción de olivas o aceitunas y posteriormente el aceite, para el diseño de jardines mediterráneos, paisajismo, decoración de terrazas y glorietas. Su larga vida y su aspecto centenario y su tronco grueso y con diversas ramas, lo hacen ideal para darles diversas formas para decorar zonas verdes y darles un llamativo aspecto de estilo rural y ornamental como elemento central incluso para patios zonas de piscina o como punto focal.
El olivo se adapta al clima mediterráneo, que se caracteriza por veranos secos y calurosos e inviernos suaves; pero necesita pasar ciertas horas frío con temperaturas por de bajo de los 7°C o 12°C, según la variedad en el invierno para florecer correctamente. Requiere una temperatura media anual de 15°C a 20°C. Soporta máximas de hasta 40°C en verano, sin embargo a partir de los 35ºC el árbol suele detener su actividad vegetativa por estrés térmico.
Se puede plantar a pleno sol del dia en cualquier tipo de suelo distancia amplia, separada de tuberías y cimientos ya que el olivo tiene extensas raíces, se suele plantar entre finales de invierno y principios de primavera, asegurando que el terreno o zona de plantación tenga una excelente capacidad de drenaje del agua, para evitar encharcamientos y pudrición de sus raíces.
Si el olivo esta recién plantado en el suelo, es necesario regarlo de manera generosa y dejar secar la tierra entre riegos. Si se planta en maceta hay que regar de forma regular y moderada 1 o 2 veces por semana en verano, y cada 10-15 días en invierno, asegurando que el agua nunca se quede estancada en el plato. Necesita abono orgánico o humus de lombriz alrededor del tronco una vez al año para mantener la vitalidad del árbol y favorecer la producción de aceitunas u olivas, prefeblemente en Febrero o Marzo. Importante realizar una poda a finales del invierno o principios de primavera eliminando los brotes y ramas que salgan del tronco. Y por último, es importante estar vigilantes ante posibles plagas de los olivos como la mosca del olivo o la cochinilla, o manchas en las hojas entre otras.